lunes, 22 de diciembre de 2014

Astrophytum

Según Anderson (2001) los “astrophytum” fueron identificados a mediados del siglo diecinueve en México. Al inicio se las consideró emparentados con los "echinocactus". Charles Lemaire eligió su nombre en 1839: “astrophytum” que deriva de las palabras “aster” (estrella) y “phytum” (planta), en griego.
Este género de cactus tiene seis especies, todas poseen flores amarillas cerca de la corona, que florecen en verano cuando los ejemplares tienen cierto tamaño.  
Los astrophytum presentan pequeños parches lanosos en la piel, conjunto de tricomas blancos, responsables de su aspecto, junto a un cuerpo globuloso, o ligeramente ovalado, con costillas agudas con areolas  amarronadas (en los ejemplares adultos)  y no tienen espinas. Pueden medir entre 15 y 25 cms. de alto y 10 y 18 de diámetro.  

El "astrophytum myriostigma" (en la imagen) es endémico en México central  (en el desierto de Chihuahua) y en las tierras altas del norte de ese país. En la imagen se ve un ejemplar que ha comenzado a florecer en diciembre, las flores duran dos días. Se ve su flor amarilla con pintas negras y dos pimpollos, la floración es diurna.

Cuidado: Son cactus que requieren de mucha luminosidad y sustrato con un alto contenido de minerales.  
Fuente citada:
Anderson, E (2001) The Cactus Family. Timber Press: London

jueves, 27 de noviembre de 2014

Para tener cactus saludables.

Compartiendo la experiencia: cactus saludables.
por "espinas y flores".

Los cactus son originarios del continente americano. Son plantas que se han adaptado a vivir en condiciones muy rigurosas. Sufren períodos de sequía y temperaturas extremas, con calor y frío intenso. Por ese motivo, se puede creer que toleran cualquier descuido. Eso no es así.

Primer punto a tener en cuenta: si quiere tener cactus, y que se desarrollen saludablemente, debe tener un sitio donde haya suficiente sol. Tengo cactus desde hace años y he tenido que cambiarlos de sitio para que se desarrollen, buscando las mejores condiciones. Ese cambio ha sido fundamental para su desarrollo y floración.

Es muy difícil tener cactus como plantas de interior. A pesar de que se insista en el mito de que los cactus absorben “las radiaciones de los aparatos electrónicos” (las computadoras, por ejemplo), no existe fundamento científico para difundir esas propiedades. Por ese motivo no hay necesidad de que estén en el escritorio, no se preocupe entonces y sáquelos al exterior.

Los cactus no se necesitan mucho espacio pero si suficiente sol. Si tiene poco sol, mejor elegir suculentas. Son tan bonitas como los cactus, pero requieren de sol moderado.


Muchas veces se confunden a las suculentas con los cactus y eso genera importantes dificultades. El riego y las condiciones de sol necesarias para su crecimiento son diferentes. Si en un mismo recipiente se plantan cactus y suculentas es posible que alguno de los ejemplares no sobreviva

Haworthias



En el sur, donde tengo los ejemplares, sus flores aparecen entre fines de primavera y principios del verano. Se trata de pequeñas campanas blancas que se presentan en el extremo de largas varas florales que se pueden ver en la imagen.

Su cuidado: Necesitan sol, pero moderado porque el exceso perjudica su crecimiento y coloración. A diferencia de los cactus requieren de riego moderado durante todo el año. De todos modo, en invierno se las debe regar cada 15 días. Es una suculenta muy resistente.

La reproducción es muy fácil mediante división de matas porque va conformando colonias. Hay que tener cuidado de realizar ese procedimiento al  inicio del verano para evitar el crecimiento de hongos en las raíces.
Las "haworthia fasciata", son una variedad originaria del África del sur que forma rosetas. En las imágenes que ilustran el post, se presentan varios ejemplares de esa especie. El último ejemplar es un variedad rubra y el segundo presenta una coloración mas clara, en la primera imagen se nota el contraste entre los colores.


lunes, 26 de marzo de 2012

Una virosis de carácter benigno




(Imágenes de cactus  propios)

“La cactofilia (pasión por los cactus) es una virosis de carácter benigno, poco conocida en nuestro medio, pero muy difundida en los países desarrollados. Hasta ahora no se han reportado casos fatales en la literatura mundial, pero su incidencia es mayor cada día, de acuerdo a informes recientes.
El contagio se produce ante la presencia de una o varias plantas de la familia cactácea y cuando el agente causal (léase cactus) se encuentra en flor, es muy difícil no contraer la enfermedad. Paradójicamente, las especies pequeñas son más virulentas que las especies de gran tamaño, con algunas excepciones.

Estudios retrospectivos parecen indicar que desde el descubrimiento de América, los europeos adquirieron esta virosis que ha tenido caracteres de epidemia en Inglaterra en el siglo XVIII y posteriormente en Francia y Alemania en el siglo XIX. A partir del siglo XX, debido al desarrollo de las comunicaciones, es endémica a nivel global.
Curiosamente, en el continente americano, de donde son oriundos los agentes causantes de esta virosis (los cactus), los latinoamericanos son aparentemente inmunes, por eso, los pocos casos reportados se atribuyen a migraciones del exterior. En cambio, en los Estados Unidos y Canadá la incidencia es similar a la del viejo continente, por razones genéticas.

Se conocen diversas formas clínicas:
En los casos leves, los cactofílicos se contentan con cultivar algunas plantas de esta familia y aún aprender sus complicados nombres en latín.
En los casos agudos, los cactofílicos sienten la imperiosa necesidad de realizar peregrinaciones a conocidossantuarios de cactus como la quebrada Tinajas, en el valle de Lurín o al valle del río Chillón, ambos cercanos a la ciudad de Lima y apreciados por la cantidad y variedad de dichas plantas, motivo de veneración.
Manifestaciones más severas convierten a estos enfermos en adictos, quienes compulsivamente, tratan de obtener todas las formas de cactus que existen, alrededor de 120 géneros y unas 2000 especies.
 
Formas más avanzadas de cactofilia los agrupa en clubes o asociaciones, al igual que los diabéticos o los hemofílicos, para intercambiar experiencias e informaciones acerca del hallazgo de nuevos objetos de culto (cactus), los cuales publican en boletines o revistas.
Como en la mayoría de las virosis, no existe un tratamiento efectivo para esta afección y los intentos para conseguir una vacuna anticactofílica han fracasado rotundamente, como en el caso del resfrío común, debido a la gran diversidad de agentes patógenos, es decir, los cactus..."

 Carlos Ostolaza Nano (de su muy lúcida introducción a la publicación "101 cactus del Perú")

lunes, 28 de noviembre de 2011

El jardín de Laura

Laura es una amiga que conozco hace mucho tiempo. Hace algunos años tuvimos un emprendimiento en común y por ese motivo conocí su morada. Al igual que yo, Laura es amante de los cactus y suculentas y tiene un "jardín en el cielo", ya que vive en un apartamento. 

 Si bien yo ya tenía varios ejemplares Laura me inoculó la pasión por los cactus. Cuando conocí sus hermosos ejemplares y la forma en como los cuidada -Laura por ejemplo, entraba sus cactus en invierno, para que no recibieran el agua de la lluvia-. Se tomaba tan en serio el reposo invernal que desde ese momento comencé a respetarlo. Y vaya si me rindió el consejo, para lograr buenas floraciones. Eso si,  mis plantas no se mueven de donde están!... salvo las "espontoas"que son muy delicadas. 
Hace unas semanas nos encontramos, de vuelta trabajando, charlamos un rato, no teníamos ganas de despedirnos, pero había que retomar las clases, así que le pedí que me mandara fotos de sus plantas para compartrilas en el blog.


lunes, 21 de noviembre de 2011

"Rhipsalis ramulosus" en Costa Rica


Las “Cactáceas de Costa Rica” es una muy interesante publicación donde Marta Rivas presenta un completo panorama de los ejemplares que se encuentran es su territorio. 
Rivas sostiene que  un tercio de las especies silvestres de Costa Rica pertenecen a este género.
Si bien los cactus epífitos, son neotropicales y originarios de América, hay un conjunto de rhipsalis que han sido identificadas en África, Madagascar y Sri Lanka.
En las rhipsalis las flores se desarrollan a partir de la misma areola. Si bien sus flores no sen tan espectaculares como en el caso de otros epífitos, muchos ejemplares florecen todo el año. Algunos tiene una floración nocturna y sus flores poseen llamativas fragancias.
Patricia, amiga y socia en la pasión por los epífitos, ha difundido esta imagen de uno de sus hermosos epífitos: una rhipsalis ramulosus, que como se ve presenta una floración diurna.  Esta variedad se presenta desde México a Brasil.